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sábado, 11 de mayo de 2013

Pere Formiguera. Adiós a un fotógrafo de referencia.

Pere Formiguera junto a uno de sus retratos de la serie "Ulls Clucs" (ojos cerrados),
que omite uno de los elementos expresivos del retrato, la mirada cómplice,
para volverla, por omisión, tan cómplice como la reivindicada por Brassaï.
De alguna manera ha pasado a ser miembro póstumo de su propia serie fotográfica,
y su mirada será una gran ausente del panorama cultural y fotográfico de nuestro país y del mundo.


Ha muerto Pere Formiguera. Hemos perdido un fotógrafo relevante (la verbigracia le habría molado, porque apreciaba tanto el humor inteligente como el chascarrillo fácil) y una persona entrañable, amable y divertida, responsable del primer trabajo ("Fauna Secreta") que dió el pistoletazo de salida al grandioso Fontcuberta y sus reflexiones sobre simulacro y tergiversación. 

Formiguera continuó, no obstante, por otros caminos fotográficos y desde aquí queremos reivindicarlo.


Como recuerdo personal me quedan largas conversaciones (incluso por teléfono me superaba en incontinencia verbal) y, en especial, una de las primeras, que registré para documentar un trabajo académico, durante la cual me presentó a Fontcuberta y que podeis ver en el siguiente enlace:

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/p/blog-page.html


Isidre Santacreu sitúa a Formiguera en su preciso tiempo fotográfico en una entrada de su blog "Antropófago" que recomiendo desde aquí, una suerte de tiempo cuyo paso queda demostrado por la realidad no repetida, y esta sólo se evidencia a través de la refotografía. Kronos es un trabajo de Formiguera que podríamos situar en la intersección de su interés por lo animal con su interés por lo reconocible o interpretable (ver nuestra entrada dedicada al parecido)


Desde los marginales anuncios comerciales donde se muestra el antes y el después de determinado tratamiento de belleza, el cuerpo ha sido objeto preferente de lo refotografiado. En nuestro entorno abundan los ejemplos, como es el caso de “Cronos”, de Pere Formiguera, donde una vez al año los mismos personajes posan su desnudez ante la cámara, en una serie parecida a las albúminas de finales de siglo XIX en que Eadweard James Muybridge viviseccionaba el movimiento (el atroz transcurrir del tiempo, en el caso de Formiguera).


Pere Formiguera, "Santi, 01-91/11-99"




Este blog nació como la recopilación de contenidos de un trabajo académico que inicié hace años.
En un principio, el tema central era el análisis de las fronteras entre reproducción y representación en el arte figurativo, haciendo hincapié en la trascendencia de la llegada de fotografía a la historia del arte. Los trampantojos, la pintura fotorrealista, la fotografía pictoricista, el engaño y el simulacro visual se dieron cita en el primer bloque ("Digo, miento, fotografío") y sirvieron de hilo conceptual para desarrollar contenidos acerca de las reproducciones tridimensionales, el realismo como contraposición al naturalismo y las fronteras entre recreaciones artísticas y reproducciones científicas de las formas de la naturaleza ("El árbol de plástico").
De ambos bloques iniciales, publicados en forma de entradas únicas de sendos blogs independientes en su día (en este los tenéis en forma de páginas específicas) tomé la base para desarrollar mi reflexión sobre las fronteras entre arte y ciencia a través de las imágenes de la divulgación zoológica en el texto de "El animal invisible", también publicado como blog acompañado de páginas selectas que hemos ido desarrollando aquí.

A muchas personas podría agradecer su inestimable colaboración y/o inspiración directa o indirecta, pero si hay alguien que reúna todos los requisitos para ser miembro de honor de colaboradores de este blog se trata de Pere Formiguera, a quien hemos perdido recientemente.

Entre las diversas aproximaciones a la pintura desde la fotografía de Formiguera
he querido rescatar esta que, de alguna manera, es una buena metáfora visual
del niño curioso que observa la naturaleza y la condición humana desde su mirada.
Pere, no obstante, se habría reído de esta aliteración de pedanterías.

En los tiempos en que yo comenzaba a elaborar estos escritos, cuando me dedicaba a compaginar mis estudios con tareas docentes, sobrevivía gracias a trabajos relacionados con la escenografía que pronto me llevaron a los peculiares ámbitos de las escenografías naturalistas para exposiciones divulgativas de pretexto científico, zoológico. Curiosamente, la mejor muestra de ellos, en el espacio del "Aquarama", un edificio cilíndrico del zoo de Barcelona donde se exhibían acuarios y delfines, sacrificó una serie de magníficos acuarios (fruto de la constancia y el buen hacer de los trabajadores y cuidadores de este área del zoo) para reconvertirlos en terrarios y acuaterrarios que acogieron con más lujo y presencia la exposición "Natura Misteriosa/Naturaleza Misteriosa" del grupo "Atrox", en condición de subcontrata del zoo, y que ahora pasaría a llamarse "El Misteriòs Mòn del Verí/El misterioso Mundo del Veneno".

Cuando, a través de mi colaboración con el Museo de Cera de Barcelona, llegué al zoo de Barcelona, todos coincidían en que "Natura Misteriosa" era una de las exposiciones más rentables y populares de los últimos tiempos en la ciudad y en el país. Simultáneamente, Pere Formiguera había comenzado un proyecto personal que pretendía llamarse "Natura Misteriosa" (posiblemente se le había ocurrido a él primero, este título, aunque qué más da) y al que se unió como cómplice y colaborador Joan Fontcuberta, quien volcó lo mejor y más significativo de su talento para la ficción fotográfica.

Por razones obvias, cuando "Natura Misteriosa" estuvo lista gracias a la colaboración de miembros y directivos del Museo de Zoología de Barcelona, la cercanía, al otro lado del Parque de La Ciudadela, de la "Natura Misteriosa" del zoo imposibilitaba utilizar dicho título por parte de sus autores, quienes optaron por "Fauna Secreta", poco tiempo antes de mi presencia en el Museo por motivos académicos.

El éxito y la fama de "Fauna Secreta" terminó por cristalizar en su trascendental y exitosa  presentación en el MOMA de Nueva York y el resto es Historia.

Fontcuberta siguió los caminos iniciados en el mundo del simulacro fotográfico iniciado con sus homenajes a Blossfeldt en "Herbarium" y "Fauna Secreta" lo proyectó internacionalmente para comenzar a labrar la carrera que lo ha llevado a ser, junto con Jaume Plensa o Miquel Barceló, uno de los artistas catalanes, o españoles si lo prefieren, de mayor proyección e influencia del mundo artístico.

Por razones alfabéticas, el nombre de Pere Formiguera seguía al de Fontcuberta, pero recordemos que "Fauna Secreta" responde por igual a las inquietudes de ambos artistas, cuyos caminos, cercanos en lo personal, se independizaron en lo fotográfico y artístico. Joan como artista integral que se sirve del medio y del paradigma fotográfico, y Pere como fotógrafo más interesado en diseccionar lo natural y lo sobrenatural a través de sus retratos, desnudos y demás series fotográficas.

Pere Formiguera era un entusiasta conversador. Su incontinencia verbal superaba a la mía, lo que sin duda es una destacable marca, y me podía hacer pasar minutos que se alargaban hasta las horas al teléfono. Él fué quien se ofreció gustoso a hablar sobre "Fauna Secreta" para mis trabajos, implicando en ello a Joan Fontcuberta, que también se mostró muy amable, comprensivo y colaborador para registrar en forma de ensayo improvisado y conversado (tal vez no fueran estas las palabras exactas de Formiguera para definir lo yo estaba generando) lo que me sirvió de soporte para desarrollar gran parte de mi posterior trabajo escrito.

Por lo tanto, los que visitáis este blog y sus contenidos y disfrutáis con ello, recordad que se lo debemos a los personajes como Pere Formiguera.

Pere Formiguera: serie "Kronos"/ Mariona

Para ilustrar este post dedicado a Pere Formiguera
he decidio seleccionar como epílogo visual
uno de sus retratos en busca de los signos del tiempo.
Pere fué amistoso y entusiasta colaborador conmigo,
aunque no éramos amigos,
y tal vez por ello me siento un poco obligado
a rendir tributo a su memoria y a su obra.
Buscando entre sus imágenes encontré esta
de una amiga común de ambos
que me recuerda mis inicios en Barcelona,
mis amigos de ahora y entonces
y mi propia mirada a las miradas fotográficas,
especialmente, hoy,
a la mirada fotográfica de Pere Formiguera.


2 comentarios:

  1. Amigo, quiero agradecerle de corazón, que me haya revelado que el himmo a mí dedicado "¡Qué bien se ven las Torres Rojas!" se compuso hace años. He pasado un rato delicioso y "marabuntero". Estoy empezando a bucear en sus cuadernos de bitácora; lo que llevo visto me gusta. Mucho. Siguen mi lema:"Lo que te perfecciona, te mata". Gracias de nuevo. Permanezcamos atentos a nuestros respectivos cuadernos. Le abraza MTR.

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    1. Celebro que haya disfrutado con el descubrimiento del tema musical. Lo cierto es que la casualidad me había llevado a una de sus entradas y sus apellidos me recordaron inmediatamente la canción, que se la debemos al maestro Ricardo Moreno, otrora batería de los Ronaldos y gran letrista. En cuanto a mis "cuadernos de bitácora" están abiertos a la curiosidad de los curiosos y la puerta está abierta siempre. Espero que no le importe que yo me siga colando en sus parcelas a ver, oír y pensar.

      Gracias y un saludo cordial.

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